
El bus salió a media mañana de Ohrid. Era agosto de 2025 y el verano en los Balcanes llevaba semanas dando señales de agotamiento. A mitad de camino hacia Tirana, la carretera empezó a ondularse bajo el calor. A las cuatro de la tarde, en pleno control fronterizo entre Macedonia del Norte y Albania, el termómetro marcaba 40 grados.
El aire era espeso y asfixiante. Afuera, los guardias revisaban pasaportes con parsimonia. Unos kilómetros más adelante, entre cerros secos, se alcanzaban a ver columnas de humo: incendios forestales. Otro más.
En esos días, las noticias hablaban de olas de calor extremas en Grecia, Bulgaria, Italia y España. El sur de Europa ardía, literalmente.
Yo cruzaba una frontera pensando en hospedajes, visitas a nuevas amistades y próximos destinos. Pero el paisaje insistía en otra cosa: el clima también viajaba conmigo. Ahí empecé a entender, sin necesidad de conceptos técnicos, qué significa el turismo climático.
Viajar cuando el entorno cambia
Durante años, viajar fue sinónimo de escape. Desconectar, cambiar de aire, acumular postales. Hoy, cada vez más, implica convivir con sequías, incendios, contaminación, escasez de agua y ecosistemas al límite. El turismo dejó de ser una actividad neutra.
La ONU turismo advierte que, con las políticas actuales, la contaminación por viajes y turismo seguirá creciendo hasta 2030, llegando a representar más del 5% de todas las emisiones globales.
Por eso, en 2021, más de 700 actores firmaron la Declaración de Glasgow sobre Acción Climática, comprometiéndose a reducir a la mitad sus emisiones antes de 2030 y alcanzar la neutralidad antes de 2050.
El asunto va más allá de “compensar vuelos”. La declaración propone medir impactos reales, descarbonizar infraestructuras, regenerar ecosistemas, colaborar entre sectores y financiar la transición. Esto plantea un cambio de lógica para dejar de crecer sin límites y empezar a preguntarse a qué costo.
¿Qué es el turismo climático?
Cuando hablamos de turismo climático no nos referimos solo a viajar “de forma más verde” o a elegir hoteles con paneles solares. Hablamos, sobre todo, de cómo el cambio climático está reordenando el mapa del turismo mundial: qué lugares dejan de ser atractivos, cuáles se vuelven vulnerables y cuáles emergen como nuevos destinos.
Pero también incluye preguntas incómodas:
- ¿Tiene sentido seguir promoviendo destinos saturados?
- ¿Qué pasa cuando un ecosistema se convierte en atracción?
- ¿Quién asume los impactos ambientales?
- ¿Dónde quedan las comunidades locales?
Desde la sociología del turismo, distintos estudios como el publicado en 2010 en la Revista Castellano-Manchega de Ciencias Sociales de España, advierten que el clima ha sido siempre uno de los factores centrales para decidir dónde, cuándo y cómo viajamos.

Hoy, sin embargo, ese factor dejó de ser predecible. El aumento de las temperaturas, las olas de calor, las sequías, las inundaciones y los incendios están volviendo frágiles muchos territorios y obligando al sector a adaptarse a gran velocidad.
En paralelo, emergen caminos alternativos: turismo regenerativo, científico, rural, comunitario y de bajo impacto. Y ahí Chile empieza a moverse.
Transforma Turismo: pensar el sector a largo plazo
Desde hace casi una década, el Programa Transforma Turismo de Corfo busca reorientar el sector hacia un modelo más sostenible, innovador y territorial en Chile.
Su Boletín de Tendencias enero 2026 identifica tres desafíos centrales: diversificación, sofisticación de la oferta y fortalecimiento de la gestión de destinos.
Este documento, casi como una brújula, ordena las rutas que hoy afectan al turismo. Crisis climática, cambios en los hábitos de viaje, presión sobre los ecosistemas, digitalización y demanda por mayor equidad territorial. Pero también muestra experiencias concretas: turismo rural, certificación indígena, economía circular, innovación en servicios y monitoreo ambiental.
La idea es clara y muestra que el futuro del turismo no pasa por atraer más personas, sino por hacerlo mejor.
Decisiones pequeñas, impactos reales
En mis propios recorridos, esa transición se volvió concreta sin necesidad de discursos grandilocuentes. Aprender a moverme con una mochila más liviana y circular. Descubrir que viajar fuera de temporada reduce la presión sobre el agua, los residuos y el trabajo precario. Entender que menos saturación abre espacio para más conversación.
Salir de los peaks turísticos no es solo una decisión práctica, es una forma de respeto territorial. Una manera de habitar los lugares sin exprimirlos.

El boletín de Corfo muestra que en 2025 el turismo creció cerca de un 38%, con viajeros más planificados y un auge del multidestino. Más movimiento implica más huella y más demanda sobre territorios que ya están bajo estrés.
La ciencia climática advierte que muchos destinos costeros, cordilleranos y rurales enfrentarán riesgos crecientes: incendios, sequías, pérdida de biodiversidad, crisis hídrica. Viajar sin mirar ese contexto es viajar a ciegas.
Pero comunicarlo solo con cifras tampoco alcanza. Los números necesitan cuerpo. Necesitan paisaje. Necesitan historias que expliquen qué pasa cuando el calor no da tregua, cuando el agua escasea o cuando una temporada alta se vuelve insostenible.
Divulgar estas experiencias no es romantizarlas. Es mostrar que el turismo es un sistema atravesado por ciencia, economía, política y medioambiente. Y que cada decisión personal, por pequeña que parezca, dialoga con ese sistema.
Quizás por eso vuelvo mentalmente a ese bus detenido en la frontera, con 40 grados, con el humo dibujando sombras sobre los cerros. En ese momento entendí que uno puede cruzar países, idiomas y mapas, pero el clima siempre viaja contigo. La pregunta es si elegimos mirarlo… o seguir pasando de largo.
Fuentes:
Transforma turismo. (2026). Boletín de tendencias en turismo enero 2026. Documento publicado en la web del programa.
ONU turismo. Declaración de Glasgow sobre la Acción Climática en el Turismo. Información publicada en la web oficial de la organización.
ONU turismo. Transport-related CO2 emissions from the tourism sector. Artículo publicado en la web oficial de la organización.
Pérez R. (2010). Sociología del turismo: el sistema turístico frente al cambio climático. Revista Castellano-Manchega de Ciencias Sociales.